Con una superficie aproximada de 35 000 m², cerca de 5000 metros de perímetro amurallado, 13 baluartes, 33 garitas, 5 revellines y casi 200 cañoneras, la fortaleza de Valença —una joya de la arquitectura militar barroca— ordenaba todo el sistema defensivo fronterizo situado al sur del río Miño. Por este motivo, la villa ha sido testigo de excepción de las tensas —y también prósperas— relaciones que ha mantenido Galicia con el norte de Portugal durante los últimos 800 años.

Fortaleza de Valença
Vista de la fortaleza desde el revellín de A fonte da Vila

Localización

Valença es una localidad situada en el Distrito de Viana do Castelo, en el norte de Portugal. Limita al este con el municipio de Monção, al sur con Paredes de Coura, al oeste con Vila Nova de Cerveira y al norte con Galicia, concretamente con el concello de Tui, del que queda separado por el río Miño.

Fortaleza de Valença do Minho

La fortaleza de Valença está compuesta por dos áreas fortificadas conectadas entre sí por el puente y las Portas do Meio. Al norte, el recinto da Vila —también llamado recinto da Magistral— alberga el núcleo medieval, el más antiguo del conjunto, mientras que el recinto da Coroada, más pequeño y menos poblado, se sitúa al sur. Alrededor de estos dos espacios urbanos, una amplia red de baluartes, revellines y fosos protegía la ciudad permitiendo una amplia zona de visibilidad y fuego.

Fortaleza de Valença

Breve reseña histórica

Orígenes

Según los datos obtenidos en las últimas excavaciones arqueológicas, la fortaleza de Valença se localiza sobre los restos de un antiguo castro romanizado que estuvo ocupado, al menos, entre los siglos I a. C. y IV d. C. Desde este poblado fortificado, estratégicamente ubicado en la cima de un promontorio, se divisaría el punto en que el río Miño era atravesado por la denominada vía XIX, una importante vía militar del Imperio romano que unía las principales ciudades del noroeste peninsular: Bracara Augusta (Braga), Lucus Augusti (Lugo) y Asturica Augusta (Astorga).

No obstante, la actual Valença no sería fundada hasta comienzos del siglo XIII, siendo por entonces rey de Portugal Sancho I, el Poblador. Con el nombre de Contrasta («la de enfrente»), la villa adquirió, desde sus orígenes, una enorme importancia estratégica en el contexto de las relaciones entre el reino de Portugal y la Corona de Castilla, por lo que fue amurallada de inmediato. Es en 1262, bajo el reinado de Alfonso III, cuando la localidad pasa a denominarse oficialmente Valença («la valiente»).

El río Miño desde la fortaleza de Valença
Vistas desde el baluarte do Socorro

Las grandes transformaciones

A lo largo de los siglos XIV, XV y XVI se encuentran documentadas numerosas intervenciones de mantenimiento y restauración. Sin embargo, habría que esperar hasta la segunda mitad del siglo XVII —en el contexto de las Guerras de Restauración que desembocaron en la independencia definitiva de Portugal— para que las ya desfasadas murallas medievales se transformaran en el gigantesco sistema defensivo que podemos contemplar en la actualidad.

El proyecto, promovido por la corona portuguesa, se diseñó siguiendo los modelos franceses de fortalezas abaluartadas, también conocidas como de tipo Vauban. Las obras, dirigidas por el ingeniero militar Miguel de Lescole, arrancaron en 1661 y concluyeron oficialmente, ya bajo las órdenes de Manuel pinto Vilalobos, en 1713: cinco décadas de intensa actividad que alteraron radicalmente la fisionomía de la villa y su relación con el río Miño.

Atardecer en Valença do Minho
Vistas desde el baluarte da Lapa

En 1809 la fortaleza sería tomada por las tropas napoleónicas dirigidas por el mariscal Soult. Poco después la villa desempeñaría un importante papel tanto en la Guerra Civil Portuguesa (1828-1834) como en la denominada Revuelta de los Mariscales (1837). Ya a finales de siglo, el 25 de marzo de 1886, era inaugurado el puente internacional sobre el río Miño, lo que vendría a reforzar el papel de Valença como importante nudo de comunicaciones.

Presente y futuro

Las primeras décadas del siglo XX ponen punto y final a más de 700 años de actividad militar en la villa. En 1928, un año después de la salida de las últimas tropas, la fortaleza es clasificada como Monumento Nacional, lo que supone el inicio de una intensa actividad turística y comercial que ha sido reforzada, en los últimos años, por el auge del Camino Portugués a Santiago de Compostela.

En la actualidad, la fortaleza de Valença aspira a lograr —junto a las de Marvão, Almeida y Elvas— el sello de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO dentro de un modelo de candidatura centrado en los numerosos baluartes defensivos existentes a lo largo de la frontera con España: un sistema defensivo único situado en una de las líneas fronterizas más antiguas de toda Europa.

Atardecer en la fortaleza de Valença
Atardecer desde el baluarte de São João

Igreja de Santa Maria dos Anjos

Localizada en el extremo norte del recinto da Vila, Santa María dos Anjos es la iglesia principal de la localidad. El templo, construido en el siglo XIII, pertenece al románico tardío, aunque a lo largo de los siglos ha sufrido numerosas modificaciones. Por ejemplo, la capilla das Carlas, situada en uno de sus laterales, fue añadida en el siglo XVI, mientras que la torre campanario data del siglo XVII.

Iglesia de Santa maría dos Anjos, Valença do Minho

Capela Militar do Bom Jesus

Localizada en el recinto da Coroada, se trata de una capilla barroca construida entre los siglos XVII y XVIII. De nave única y abside rectangular, en su interior se conserva una pequeña imagen de Nossa Senhora do Carmo, patrona del Regimiento de Infanteria nº 21 estacionado en Valença y que un soldado transportaba siempre en una mochila durante las operaciones militares.

Capela Militar do Bom Jesus

Igreja de Santo Estevão

Localizada en el recinto da Vila, se trata de una iglesia neoclásica de tres naves. Sus origenes se remontan al siglo XIII, pero fue reconstruida durante la segunda mitad del siglo XVIII en estilo neoclásico. En el interior destaca la presencia de una silla episcopal gótico-mudéjar del siglo XV.

Igreja de Santo Estevão

Portas da Gaviarra

Situadas al nordeste del recinto da Vila, bajo el baluarte do Socorro, las portas da Gaviarra fueron, durante siglos, la entrada principal a la fortificación, ya que comunicaban con los muelles del río Miño —por entonces principal via de comunicación con Galicia— y con la carretera de Monçao. Hoy son las puertas que atraviesan los peregrinos cuando abandonan la ciudad en dirección a Santiago.

Portas da Gaviarra

Portas da Coroada

Construidas a finales del siglo XVII, las portas da Coroada se encuentran localizadas al sur de la fortaleza, entre los baluartes de San Jerónimo y Santa Bárbara. El puente actual de cantería que precede a las puertas —y que sustituyó al antiguo puente levadizo— no sería construido hasta finales del siglo XVIII. En la actualidad constituyen el principal punto de acceso a la fortaleza.

Portas da Coroada

Fonte da Vila

Localizada al oeste de la fortaleza, extramuros, la Fonte da Vila es una fuente de origen medieval, si bien fue totalmente reformada durante el siglo XVIII. Se accede a ella desde la praça da República a través de un largo tunel situado entre los baluartes da Lapa y de São João. El conjunto, que cuenta también con un antiguo lavadero público, se encuentra protegido por el revellín da Fonte da Vila.

Fonte da Vila

Paiol do Campo de Marte

Situado en el recinto da Coroada, el paiol do Campo de Marte es un antiguo polvorín construido en 1715. El edificio, compuesto por dos salas abovedadas de planta rectangular rodeadas por un muro de cuatro metros de altura, fue utilizado, hasta hace no mucho, como oficina municipal de turismo. La explanada situada frente a sus puertas es, actualmente, el principal aparcamiento de la villa.

Paiol do Campo de Marte

São Teotónio

Nacido en la freguesía de Ganfei, un lugar próximo a la fortaleza de Valença, este religioso portugués desempeñó un papel importante —como aliado del entonces infante Dom Afonso Henriques— en el reconocimiento de la independencia del reino de Portugal. Canonizado por el papa Alejandro III en 1163, tan solo un año después de su muerte, São Teotónio se convirtió en el primer santo portugués.

São Teotónio

Casa do Eirado

Construida en el siglo XV, se trata de una de las casas señoriales más antiguas de la fortaleza. La casa do Eirado se localiza en el recinto da Vila y es conocida, fundamentalmente, por una de sus ventanas, considerada una de las primeras muestras del estilo manuelino portugués. Según algunos lugareños, el relieve situado debajo del alféizar simboliza la figura de un gallego degollado.

Casa do Eirado

Marco miliario romano

Construido en el siglo I d. C. por el emperador Claudio, señalizaba las 42 millas que separaban las ciudades de Braga y Tui por la denominada vía XIX. El marco se encontraba originalmente en el lugar de Arinhos, pero fue trasladado a su ubicación actual, frente a la iglesia de Santo Estevão, en 1680. Las autoridades civiles de la época llegaron a utilizarlo como pelourinho o picota.

Marco miliário

Bibliografía recomendada

História da evoluçao arquitetónica da fortaleza: Valença

Luís Fernando de Oliveira Fontes / Paulo José Correia Bernardes

Universidade do Minho (2015)

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