Los molinos han tenido durante siglos un significado muy especial dentro del mundo rural gallego. Fuente inagotable de inspiración para la literatura, la danza y la música tradicionales, estas construcciones populares no sólo constituyeron una pieza fundamental en su desarrollo económico, sino que se convirtieron en el epicentro de un extraordinario tejido de relaciones sociales.

No muíño fan cantigas, no muíño fan concellos, no muíño fanse amores, e contan contos os vellos.

Conjunto etnográfico Muiño de Maquías
Muíño de Maquías

Localización

Enclavado en un entorno natural de gran belleza, a los pies del monte O Galiñeiro, este maravilloso conjunto etnográfico se encuentra situado en el curso del río Vilaza, a escasos metros río abajo de la presa del embalse de Zamáns, en el concello de Vigo.

Conjunto etnográfico Molino de Maquías

El conjunto etnográfico Molino de Maquías está formado por dos edificaciones: el conocido como molino de Maquías —el más relevante y el que da nombre al conjunto— y el molino de Seoane.

Los dos molinos se corresponden con el tipo más común de los existentes en Galicia: el de rueda motriz horizontal o rodicio. Debido a su proximidad comparten la misma infraestructura hidráulica, si bien la mayor parte de esta desapareció, hace ya más de medio siglo, durante la construcción del embalse de Zamáns.

Conjunto etnográfico Muiño de Maquías
Conjunto etnográfico Molino de Maquías

Este maravilloso ejemplo de arquitectura popular, desconocido incluso para muchos vigueses, fue totalmente restaurado hace apenas dos décadas. Sin embargo, incomprensiblemente, hoy vuelve a amenazar ruina. Dicen que un pueblo que no respeta su pasado destruye su futuro. Si es cierto, es evidente que nada bueno nos espera.

Molino de Maquías

Las construcciones empleadas en Galicia para albergar los molinos fueron, la mayor parte de las veces, arquitecturas muy elementales. Sin embargo, no es este el caso. Su dimensión constructiva, la calidad de los materiales empleados en su ejecución y sus cualidades formales hacen del molino de Maquías —que también albergaba la vivienda del muiñeiro— un ejemplo muy destacado.

El molino propiamente dicho, situado en la planta inferior, posee dos muelas y se incluye, atendiendo al sistema de captación y utilización del agua, dentro del grupo de los denominados molinos de cubo. El cubo, también llamado pozo, no es más que un depósito de agua que se adosaba a los molinos situados en cursos de agua de escaso o irregular caudal. Así se garantizaba su funcionamiento incluso en época de escasez de precipitaciones.

Muíño de Maquías

El volumen superior, reservado para la vivienda, se dispone perpendicularmente sobre el anterior. El voladizo generado, que se apoya sobre cuatro toscas columnas, forma un llamativo porche al que se accede mediante una pequeña escalinata. Este espacio, llamado solaina, proporcionaba a los usuarios del molino no sólo un acceso a cubierto, sino también un lugar de descanso protegido del sol y de la lluvia.

Detalle del porche cubierto
Porche o solaina

En la parte posterior del edificio destaca el imponente cubo, de varios metros de altura. Hasta él llega el canal de conducción de aguas, la levada, cuyo tramo final discurre sobre un muro de mampostería de granito. Estos dos elementos proporcionan al conjunto una notable dimensión constructiva.

Por otra parte, el molino disponía de un pequeño alpendre en el que se dejaban las bestias durante la muiñada. Desgraciadamente, esta estructura se desmoronó hace ya algunos años.

Molino de Maquías
Tramo final del canal de conducción de aguas

La maquía

El nombre del molino procede del término maquía (maquila, en español). La maquía no era más que la porción de harina que el usuario debía de pagar al propietario del molino por hacer uso de él. Se dice que los muiñeiros, que así es como se les llama en Galicia, intentaban quedarse siempre con más cantidad de la que les correspondía, motivo por el cual no contaban con muy buena fama.

Así queda acreditado en algunos cantares gallegos:

Xa non quero ser muiñeiro, nin varre-lo tremiñado, que despois no outro mundo toman conta do roubado.

Molino de Seoane

En cuanto al molino de Seoane, nos encontarmos ante una construcción de dimensiones mucho más modestas. Equipado con una única muela, el edificio, de planta rectangular y cubierta de teja a dos aguas, está construido asimismo con muros de sillería. Como el molino de Maquías, se incluye dentro del grupo de los denominados molinos de cubo. Sin embargo, en este caso, el cubo, de considerables proporciones, es del tipo balsa o semienterrado.

Molino de Seoane
Molino de Seoane

Entorno

El conjunto etnográfico Molino de Maquías se encuentra situado en el itinerario del sendero GR-53.  Esta ruta natural, que discurre por los límites del concello de Vigo, ofrece a lo largo de 40 kilómetros unas impresionantes vistas de la ciudad y su ría.

Desde aquí, es posible ascender caminando, usando la variante GR-53.2, al monte O Galiñeiro. Su cima, situada a más de 700 metros de altitud, constituye el punto más elevado de toda la comarca.

sendero GR-53
sendero GR-53

Como se dijo antes, a escasos metros río arriba se localiza la vieja presa del embalse de Zamáns.  Inaugurada en 1960, su entorno presenta un especial interés debido a la riqueza de su fauna y flora. De hecho, hoy el área está catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

A lo largo de su orilla meridional discurre una interesante ruta de senderismo que nos conducirá al conjunto etnográfico Molinos de Zamáns, otro conjunto etnográfico cuya visita recomendamos.

Embalse de Zamáns
Embalse de Zamáns

Lecturas recomendadas

• Galicia, las construcciones de la arquitectura popular. Patrimonio etnográfico de Galicia•

Manuel Caamaño Suárez

Hercules de Ediciones (2006)

Fotografías

-PRÓXIMAMENTE-

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